t>

Alergia a la proteína de la leche de vaca

De Wiki-Elika

La alergia a la proteína de leche de vaca (APLV) incluye todas las reacciones adversas del organismo ante la ingesta de esta proteína. El sistema inmune interpreta erróneamente que se trata de proteínas nocivas y reacciona ante ellas produciendo la alergia mediante un mecanismo que puede ser mediado o no por IgE.

La leche de vaca contiene 3g de proteína por 100 mililitros y contiene más de 40 proteínas diferentes. Los alérgenos principales causantes de la APLV son las proteínas lácteas β-lactoglobulina, α-lactoalbúmina, seroalbúmina, ɣ-globulina y caseína. Además, se pueden dar casos de reactividad cruzada entre las diferentes leches de mamíferos, principalmente entre la de bóvidos (leche de oveja, cabra y vaca).

Epidemiología

La prevalencia de la APLV es de entorno al 0,5-2 % y aparece en los primeros meses de vida, ya que es la primera proteína extraña que se introduce en la dieta del lactante cuando se introduce la fórmula adaptada tras la lactancia materna. A pesar de que la prevalencia es muy variable entre países, es más frecuente en los países desarrollados.

Clínica

La APLV suele ser la primera alergia que se diagnostica en el lactante, pero su pronóstico es bueno, con una resolución en torno al 80 %, que llega al 100 % cuando no está mediada por IgE.1 Las reacciones alérgicas pueden ser inmediatas o tardías, aunque las más comunes suelen ser las inmediatas (mediadas por IgE). En el caso de las reacciones inmediatas, se pueden presentar diferentes síntomas:

  • Síntomas cutáneos (angioedema, urticaria, dermatitis)
  • Síntomas digestivos (vómitos, diarrea)
  • Síntomas respiratorios
  • Síntomas sistémicos

En cambio, en el caso de las reacciones tardías (no mediadas por IgE), los más comunes son los síntomas digestivos como la enterocolitis, proctocolitis y enteropatía. En algunos casos, pueden presentarse también síntomas respiratorios como el síndrome de Heiner.1

Diagnóstico

El diagnóstico se realiza sobre la base de una historia clínica compatible. Se debe observar una mejoría tras la eliminación de la leche y presencia de sensibilización (clínica y/o analítica). En la práctica, se debe confirmar con la prueba de provocación oral.1

Tratamiento

El principal tratamiento consta en la eliminación de la leche y sus derivados de la dieta, en combinación con la supresión de leche de otros mamíferos. Se debe evitar también la inhalación o el contacto cutáneo con la leche. La alimentación del lactante se deberá basar en la lactancia materna exclusiva y, en mayores de 6 meses, con fórmula de soja.


Referencias


  • Lapeña López de Armentia S, Naranjo Vivas D. Alergia a las proteínas de leche de vaca. Pediatr Integr. 2018;XXII (2):76-86
  • Valdesoiro Navarrete L, Boné Calvo J, Plaza Martín AM. Alergia IgE mediada a proteínas de leche de vaca. Protoc diag ter pediatr. 2019;2:207-215.